Amor entre mujeres que viven su transexualidad

AMOR ENTRE MUJERES
QUE VIVEN SU TRANSEXUALIDAD

Después de navegar 40 años durante la dictadura y la democracia, en busca de mi propia identidad sin encontrar puerto que me acoja, por fin puedo dejar de navegar y vivir lo que he buscado siempre: mi propia personalidad y compartir mi amor.

Después de buscar en bibliotecas y asociaciones gays, encontré una revista llamada BSTC, donde encontré el camino en busca de mi identidad y ví una foto de varias personas transexuales. Me fijé especialmente en una mujer muy bonita de cara, con unos ojos tristes y bonitos y una mirada que para mí expresaba mucho. Ella más tarde fue mi compañera y después mi gran amor; con ella comparto vida, momentos buenos y no tan buenos, ilusiones, proyectos, fracasos y mucho amor.Gina y Joana besándose.

También en BSTC conocí a una enemiga que compartimos las dos.

En noviembre de 2000, comencé a asistir a las reuniones de una asociación de transexuales donde finalmente conocí a la persona de mirada triste y supe su nombre. Se llamaba Joana.

Gina y Joana abrazadas.Compartimos muchas reuniones y nuestra amistad empezó a ser profunda, nuestra soledad social hacía que estuviesemos muchas horas juntas y empezamos a disfrutar de nuestra amistad, de la cual conservo recuerdos muy gratos para mí: comidas en el "Mesón Castellano", en la "Pizzería San Marino" y en la "Pizzería Menta", donde por primera vez le declaré mi amor por ella, aunque me dijo que no.

Pero no pasaba nada, seguía siendo mi mejor amiga y continuamos compartiendo cenas y charlas durante muchos meses más.

Pero llegó nuestro primer fin de año juntas y con otras amigas en Zaragoza. Para las dos fue nuestro último día como amigas y el primero como pareja.

Estuvimos cenando en casa de unas amigas y luego fuimos a una discoteca. Yo estaba loca por ella y esa misma noche caí en la desolación y creí estar pasando la peor nochevieja de mi vida. Quería volver a Barcelona para olvidar, salí de la discoteca y estuve media hora fuera, solamente acompañada por el frio de Zaragoza. Pero salió Joana y me dijo que quería compartir su vida conmigo y lo confirmó con un beso. Al día siguiente volvimos, ya como pareja, a Barcelona.Gina y Joana de la mano.

Pasamos algunos problemas los primeros meses, mientras nos adaptabamos la una a la otra. Para después vivir los momentos más felices de mi vida al lado de la persona que quiero y me quiere.





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