La elección de la pareja

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    La elección de la pareja

LA ELECCIÓN DE LA PAREJA

Existe un buen número de estudios en psicología social, específicamente en el área de la atracción interpersonal, que muestran que las relaciones de pareja no se deben al azar, y que jamás dependen de la "química", "Cupido", "atracción magnética", "caprichos del destino" o de cualquier otra explicación popular. Es decir que en principio hay razones psicosociales flexibles del motivo por el que se elige (y de cómo se elige) a la persona con quien deseamos formar pareja.

Muchas, sino la mayoría de las veces, son estas bases de atracción interpersonal las que "sembrarán" el cultivo de la felicidad-infelicidad de la pareja. Algunas variables flexibles de atracción interpersonal son:

  • Características de personalidad
  • Nivel socio-económico
  • Similitud cultural
  • Atributos físicos
  • Edad
  • Similitud de valores y filosofías
  • Balance y compensaciones de intercambio (los individuos aunque tengan diferencias amplias (por ejemplo, de edad, nivel socio-económico, preparación académica, etc) poseen los atributos de un balance positivo en el intercambio de "haberes personales" en la elección del compañer@.

Aún hoy en día hay poca educación sistemática para adquirir habilidades y conocimientos en la manera de elegir "racionalmente" la pareja y disminuir de esa manera las posibilidades de fracaso e insatisfacción en la relación.

Si admitimos la idea de que conforme a nuestro mejor juicio en un momento dado, hemos elegido una pareja razonablenmente apropiada, aún así hay un gran número de fuentes potenciales de roces, problemas y conflictos. Esto nos lleva a una de las principales reglas que hay que tener siempre presente para mantener una relación relativamente satisfactoria y saludable. La regla dice:

"En toda relación humana existe un potencial de conflicto, y en las relaciones más cercanas o íntimas esto parece aumentar por la proximidad y frecuencia de las interacciones. En otras palabras, no hay relaciones humanas libres del potencial de conflictos, ni siquiera las relaciones sentimentales".

Si la relación de la pareja es estable en términos generales, la posibilidad de aparición de conflictos no debe ser algo para temer o asustarse y generar una tensión y frustración excesivas. Por consiguiente es muy rercomendable tener una filosofía clara y racional sobre los conflictos. Algunas recomendaciones al respecto son:

  • Interpretar los conflictos, cuando surgen, como un aspecto natural de la relación.
  • Verlos como oportunidades para clarificar y solventar diferencias.
  • Tener la convicción de que enfocados constructivamente, los conflictos producen crecimiento y madurez en la pareja, y fortalecen la relación.
  • Enfocar los conflictos como medio de desahogo emocional si se trabajan constructivamente. De manera que la expresión de emociones no cause deterioro a la relación.

Algunas fuentes comúnes de problemas o conflicto:

  • El aspecto financiero
  • Relaciones con los familiares y amigos
  • Diferencias de valores, expectativas sobre la relación y filosofías de vida
  • Diferencias religiosas
  • Uso del tiempo libre
  • Las tareas del hogar
  • El aspecto sexual
  • La carencia de conocimientos y destrezas de comunicación constructiva-efectiva, carencia de conocimientos y habilidades en la solución de conflictos, y carencia de conocimientos y habilidades de negociación ( todo esto dando por descontado que la pareja pueda tener problemas emocionales que les esten perturbando y esto a su vez sea una causa mayor de conflictos).

Volviendo de nuevo al tema de la elección de la pareja y de las primeras etapas que sirven de base a la relación, es iimportante mencionar el papel vital que tienen las expectativas irreales y los mitos sobre lo que se puede esperar en la relación con la pareja, lo cual puede perdurar durante años deteriorando la satisfacción, ya que les lleva a esperar mucho más de lo que verdaderamente van a encontrar en la convivencia diaria.

Algunos mitos y expectativas irreales comunes son:

  • El amor romántico siempre será el pilar que sostendrá la relación (y durará siempre).
  • Mi pareja sabrá lo que yo quiero sin que se lo diga.
  • El amor es igual y suficiente para una buena relación sexual.
  • Cuando tenga pareja no voy a sufrir penalidades ni frustraciones.
  • Mi pareja me compensará por todas mis frustraciones pasadas.
  • Mi pareja siempre estará de mi parte, siempre me será fiel (bajo cualquier circunstancia), y siempre será indulgente cuando mi comportamiento no sea correcto.
  • Mi pareja y yo seremos inseparables, siempre estaremos juntos y lo compartiremos todo.
  • Mi pareja me hará felíz.

Si no se identifican y modifican estos mitos en base a las experiencias de la relación con la pareja, obviamente sobrevendrá la insatisfacción; y si se perpetúan llevarán a perturbación emocional. Entonces, la reevaluación de las expectativas sobre la relación con la pareja puede llevar a un equilibrío y mayor satisfacción en la convivencia diaria.

Otra fuente de insatisfacción importante en las relaciones de pareja es la incompatibilidad en una o varias áreas de la relación (cuanto más importante sea el área para uno o ambos, mayor la insatisfacción. Sobre todo si fallan las negociaciones para establecer un compromiso que resuelva el problema).

La incompatibilidad a menudo surge al seleccionar a la pareja de forma superficial y simple, sin conocerla realmente, o cuando se produce un cambio en una de las dos personas o en ambos. Esto puede ser estímulo para renegociar los roles y responsabilidades, pero también puede llevar a una ruptura de la relación, en especial si la incompatibilidad se presenta en una área de interés especial para uno o ambos miembros de la pareja. En este punto, uno o ambos miembros ya no verán la relación como algo importante, y que les vaya a satisfacer en el futuro.

Si la incompatibilidad es en un área menos importante, producirá menos insatisfacción y casí no afectará la relación, sobre todo si se encuentra una expresión a su deseo que, a su vez, sea aceptada por el otro miembro de la pareja.

Según se ha mencionado anteriormente, la experiencia de intervención psicológica con parejas y datos de investigaciones sobre este tema apuntan a que hay por lo menos 3 habilidades fundamentales que pueden ayudar a maximizar la relación satisfactoria de las parejas. Estas son:

  • La comunicación efectiva
  • Los métodos de solución de conflictos
  • Los métodos para la negociación de conflictos

Debe subrayarse el concepto de habilidades aprendidas, ya que son destrezas que a menudo deben aprenderse o perfeccionarse, puesto que no son características innatas de las personas. Otro aspecto importante es que estas habilidades se interrelacionan e impactan unas con otras.

La Comunicación Efectiva

Se carateriza por un estilo de relación y comunicación que se denomina Asertivo, el cual representa un equilibrio entre los estílos de comunicación poco efectivos; tales como el tipo pasivo, el agresivo y el pasivo-agresivo.

La comunicación asertiva conlleva algunos ingredientes de relación efectivos tales como: expresión (positiva y negativa) directa, honesta y clara de los sentimientos, pensamientos, necesidades y opiniones, sin herir, humillar o faltar el respeto de manera intencionada a la pareja. Es diferente de la llamada "franqueza agresiva".

Es importante:

  • Lo que se dice (verbal y no verbalmente)
  • Cómo se dice
  • Donde se dice

Otros elementos de la comunicación efectiva son:

  • Escuchar
  • Dejar hablar
  • No prejuzgar
  • Flexibilidad
  • Razonabilidad
  • Disposición de llegar a acuerdos
  • Manejo y expresión apropiada del coraje y la frustración
  • Manejo y expresión apropiada de las críticas




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