
Pedro y el Gnomo. Por Javier Aranda.
Pedro y el Gnomo por Javier Aranda Erase una vez un pueblo en un frondoso valle cerca del bosque, allí vivía un niño llamado Pedro con sus padres y su hermano pequeño. Su padre era comerciante y frecuentemente viajaba a la ciudad para comprar mercancías para vender en su pequeña tienda. Pedro tenía un hermano pequeño al que le gustaba jugar con muñecas que sus propios padres le compraban, ya que sabían que era diferente a los otros niños a los que le gustaba jugar con pistolas y espadas. En su casa todos eran muy felices pero Pedro aunque quería mucho a su hermano a veces se avergonzaba de él, sobre todo en el colegio cuando veía en el patio como los niños se burlaban porque siempre iba con su muñeca como las niñas. Un buen día sus padres viajaron a la ciudad y como estaba muy lejos debían pasar allí algunas noches, así fue como se quedó al cuidado de su hermano pequeño. Después de merendar Pedro le preguntó a su hermano si quería jugar a algo y su hermano le contestó que quería jugar con las muñecas.Entoncesse enfadó y en voz alta deseó que su hermano se convirtiese en muñeca. A la mañana siguiente después de preparar el desayuno fue a despertar a su hermano, al retirar la sábana vio que había desaparecido y en su lugar había una muñeca del mismo tamaño. Pedro salió corriendo, se lavó la cara porque pensó que estaba dormido y fue otra vez a la habitación de su hermano. Recordó de pronto su deseo que su hermano se convirtiese en muñeca y se arrepintió dehaberlo deseado porque le quería mucho. Pedro se pasó toda la mañana deseando que su hermano recobrase su forma humana pero por mucho que lo intentaba no lo conseguía, así que al medio día cogió la muñeca y fue al bosque, si sus padres regresaban no podía decirles lo que había sucedido así que lo mejor era huir hasta que consiguiese reparar su error. Al atardecer Pedro se sentó a descansar y sin darse cuenta se quedó dormido. Tuvo un sueño muy feliz en el cual su hermano estaba jugando al fútbol pero de repente alguien le despertó y al abrir los ojos vió a un gnomo de orejas puntiagudas. Entonces el gnomo le dijo que no debería haber deseado eso, que había hablado con la muñeca y le había contado lo sucedido, le llamó incomprensivo e intolerante.Pedro furioso le contestó que quería a su hermano aunque fuese diferente pero el gnomo le dijo que su amor no era verdadero y le propuso ir al pueblo “Diferentes formas de amar”. Así fue como Pedro, su muñeca y el gnomo emprendieron la marcha. Cruzaron valles y montañas sin descansar aunque estaban muy cansados de caminar día y noche, hasta que un buen día llegaron a un pueblo. Los habitantes salieron corriendo a darles la Bienvenida y el gnomo le dijo que ya habían llegado a su destino. Pedro vió personas de distintos colores, familias muy distintas a la tradicional compuesta por la madre y el padre: con dos madres, con dos padres, por una madre, por un padre y todos parecían ser muy felices porque se podía oler el amor en el aire. Algunos niños al ver a Pedro con su muñeca corrieron a sus casas y regresaron con las suyas para jugar pero como estaba anocheciendo sus padres no les dejaron entretenerse. Le buscaron una casa para dormir y a la mañana siguiente el gnomo convocó al consejo de ancianos del pueblo para exponer el problema de Pedro y le dijeron que debía coger las manzanas rojas del árbol que hablaba para hacerse fuerte para luchar contra el grifo de tres cabezas que custodiaba el elixir de “Las diferentes formas de amar”. Si lograba vencerle entonces podría beber el elixir y su hermano recobraría su forma humana pero sino lo conseguía se convertiría en muñeca también. Pedro no tenía miedo así que inmediatamente se puso en camino con el gnomo y su muñeca. Al llegar al árbol le contó porque necesitaba sus manzanas y entonces las manzanas empezaron a rodar por el suelo. Pedro empezó a comer y comer hasta que se convirtió en un gigante, se metió al gnomo y a la muñeca en un bolsillo y se dirigió corriendo a la cueva del grifo de tres cabezas, se sentía tan fuerte y tan grande que nada le daba miedo. Al llegar a la cueva encendió una hoguera en la entrada para que el humo le obligase a salir y momentos después el monstruo enfurecido salió. Pedro lucho con el grifo de tres cabezas que cada vez se hacía más y más grande, entonces se coló entre sus piernas y entró en la cueva. Como el monstruo se había hecho tan grande no cabía así que buscó tranquilamente el elixir y se lo bebió de un trago, le entró mucho sueño así que se quedó dormido. Al despertarse su hermano y el gnomo estaban jugando con unas muñecas,por fin su hermano tenía forma humana así que decidió que debían regresar a casa antes de que sus padres llegasen. Entonces el gnomo le recordó que el grifo de tres cabeza estaba fuera y que seguramente había recuperado su tamaño para entrar en la cueva, así que Pedro supuso que no les dejaría irse así por las buenas. Pedro les dijo que no debían preocuparse que volvería a vencer al grifo, salieron de la cueva en silencio y como el monstruo estaba durmiendo la siesta corrieron, pero de repente se despertó y les siguió escupiendo fuego. De repente cuando llegaron al lago se encontraron allí con un cazador y le contaron que el grifo de tres cabezas quería comerles, entonces el cazador mató al monstruo cortándole sus tres cabezas. Después de despedirse del gnomo y del cazador los dos hermanos cogidos de la mano regresaron a casa. Al llegar allí, Pedro jugó con su hermano a las muñecas y cuando sus padres llegaron sonrieron al ver a sus dos hijos jugando juntos por primera vez. Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
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