Los Chicos del Brasil
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Los Chicos del Brasil Por Joana López y Gina Serra. Existe mucha confusión cuando hablamos de las personas que viven en el género opuesto al que parecería corresponderles por su nacimiento. Entre estas personas se encuentra los hombres y mujeres transexuales y las travestís. Aunque hay una opinión que afirma que ambos conceptos corresponden a las mismas personas. Para comenzar a discernir la cuestión es bueno traer pruebas como pueden ser testimonios de personas que se consideran travesti. El testimonio que a continuación muestro está sacado de una revista llamada “El viejo topo”. En el leeremos las declaraciones de una travesti Brasileña y declaraciones de un cliente Italiano. Este documento nos ayudará a contestar la pregunta que me he hecho al principio: ¿Travestís y mujeres transexuales son la misma cosa?. |  |
 | Travestí es un término que se utiliza en Brasil para referirse a personas que optan por la apariencia femenina por medio de implantes de silicona y tratamientos hormonales pero que conservan sus genitales masculinos (1). Así lo demuestra las siguientes declaraciones de un travestí brasileño que a la espera de ser intervenida para extraer la silicona industrial que le provocó una infección en la cadera le comenta al doctor: "Cuando me recupere me voy a Italia [...], cuando extraigas la silicona la piel se quedara flácida. Me haré una cirugía plástica, cremas, ejercicios y ese tipo de cosas. ¡Entonces seré una mujer con una polla¡ [riendo] ¡ay¡" (2). |
Los travestís en su mayoría intentan migrar a Europa en búsqueda de mejores condiciones para ejercer la prostitución. Su posición marginal, la condición social desprotegida de donde proceden, además de los muchos problemas entre su apariencia física y su identidad legal, añaden una nueva inflexión de pobreza, de oferta y demanda internacional al fenómeno transgénero. Una vez en Europa y después de haber salvado numerosos controles y a menudo deportaciones, sus formas ambiguas no cuestionan necesariamente el heterosexismo de sus clientes como observamos en las declaraciones de un cliente Italiano: “Como decimos en Roma, una mamada de un travesti es mejor que la de una mujer. Es un problema de satisfacción sexual. Nadie mejor que otro hombre sabe lo que un hombre necesita" (3). |  |
 | Urge establecer pues una mirada desde abajo desde lo marginal y la precariedad que también determinan las actuaciones y formas de lo transgenérico para seguir comprendiendo en que medida distintas formas de transgénero dejan intactos los bordes categóricos de género, si los disuelve, y en que medida estas posibles alteraciones están necesariamente vinculadas a dinámicas de la clase social y diversidad étnica. Lo primero que se puede destacar de este texto es que lo que caracteriza a una travesti es que, a pesar de todo el proceso de feminización que llevan a cabo, siguen manteniendo sus genitales masculinos. Lo cual parece no produce ningún desasosiego. Parece, al contrario, que el travesti está contento con sus genitales masculinos como podría estarlo un hombre cualquiera. Es algo chocante. |
Tradicionalmente se ha considerado que las personas transexuales rechazan sus genitales; aunque el valor que le podemos dar a esta afirmación es relativo, pues se basa en la imagen que de la mujer transexual clásica han querido construir los científicos, que a principios de los 50 se ocuparon de definir las características de la transexualidad femenina. Pero aunque este modelo esté razonablemente cuestionado, no deja de ser cierto que la mayoría de las mujeres transexuales desean una operación de reasignación de género. Choca en cambio que la mayoría de las personas que se consideran travestis no tengan ningún problema con sus genitales originales, cuando están dispuestos a operarse cualquier parte del cuerpo, si ello les va a hacer más femeninas. Aquí habría una primera diferencia entre mujeres transexuales y travestis. Otra pregunta surge inmediatamente: ¿los travestis tienen un conflicto de identidad de género, al igual que sucede con las mujeres transexuales?. Es delicado responder esta pregunta, ya que no nos podemos basar solamente en la declaración de una persona, pues se correría el riesgo de generalizar injustamente. |  |
 | Pero, ¿se podría justificar el cambio físico que hacen los travestis, sino por la razón de que lo hacen porque son mujeres?. No parece haber otra razón que pueda explicar por qué renuncian a vivir como hombres y entran en un mundo lleno de dificultades. Si no son mujeres, el camino que emprenden en mi opinión carece de justificación. Pero si los travestis son mujeres, ¿cómo pueden soportar vivir con unos genitales masculinos?. Para contestar a esta pregunta citaré a Cristina Garaizabal: ”Pero la transexualidad no puede definirse exclusivamente por quienes desean operarse. Mi experiencia me permite afirmar que hoy, en nuestro país, muchas personas que se definen y viven como transexuales no tienen ninguna intención de someterse a la intervención quirúrgica de cambio de sexo. Entre otros factores porque no viven mal sus genitales. Más aún: porque disfrutan con ellos. Suelen ser personas equilibradas, que reivindican su diferencia y su transexualidad con orgullo; que gustan de mostrar su ambigüedad y ambivalencia en relación a los géneros, siendo conscientes de la estructura inestable y construida que éstos tienen”. |
Las palabras de Garaizabal resultan aclaratorias. Según ellas hay transexuales que disfrutan de sus genitales originarios. Ella utiliza la palabra transexual como un sustantivo. Para ella las transexuales son una realidad tan evidente como hombre y mujer para el resto de la sociedad. ¿Pero es verdad que las mujeres transexuales piensan como ella dice? ¿O puede ocurrir que dichas personas no sean mujeres transexuales y haya que buscarles otro nombre para no confundir a nadie? La solución parece ser que hay que distinguir entre personas transexuales y el resto de la comunidad que se define por el prefijo trans. Es lo que se hace en Estados Unidos donde se distingue entre mujeres ts y mujeres tg. Las mujeres ts son mujeres transexuales y la mujeres tg son mujeres “transgender", palabra que podríamos traducir por transgenérica. |  |
 | La diferencia entre ambos tipos de mujeres es que las mujeres transgenéricas viven bien con sus genitales de origen, cosa que no pueden soportar las mujeres transexuales. Por otro lado, debemos eliminar el uso de la palabra travesti para referirse a mujeres transgenéricas o transexuales. Este concepto debería referirse solamente a los hombres que se visten de mujer. Seguramente sería mucho pedir que las mujeres transexuales y transgenéricas que se dedican a la prostitución no utilizasen en sus anuncios la palabra travesti, pero es algo que no sucederá debido al intenso contenido erótico y morbo que produce en los hombres dicha palabra. Así que hay que defender los derechos de las mujeres transexuales y transgenéricas, pero no el de aquellas personas que adoptan la apariencia, pero no se sienten mujeres y sólo lo hacen por dinero y sexo. Uno de los objetivos que tiene la comunidad transexual es que ninguna mujer transexual o transgenérica se vea obligada a prostituirse. Puede que cuando llegue este día se vean desenmascarados los gays que se han feminizado por dinero y sexo. |
1. Nos referimos al documento televisivo "Boys From Brazil", BBC2, Inglaterra; Mayo 1993, discutido en A.J. Gordo Lopez, "Un análisis cualitativo y discursivo de los programas clínicos de cambio de sexo: transexualismo, travestis y otros objetos limite", en la revista de psicología social aplicada, 5 (1/2) pgs 127-146, 1995. 2. "Boys from Brazil". 3. Revista "El Viejo Topo", número 135. Diciembre 1999. |