QUÉ SIGNIFICA PARA MÍ SER VARÓN
por Rubén Noé Coronado Jiménez
Hay una pregunta que lleva asaltando mi mente varios días; pero intentaré resolver mi dilema de algún modo empezando por el principio.
¿Quizás la pregunta seria más bien por qué no ser mujer?
Ante esto la respuesta es sencilla, no me siento como tal y odio ese cuerpo femenino. En cuanto a por qué varón quizás por que no hay mas elección dado que no existe un tercer sexo.
Me pregunto... que sería de mí si hubiera nacido varón biológico, posiblemente no sería el mismo, no pensaría como pienso y no habría madurado como ahora estoy de maduro. Pienso que quizás sería un niño más que se dedica a pasar el tiempo divirtiéndose y viviendo a costa de sus padres hasta que le fuera posible.
Pero... ¿Hubiese deseado tan fervientemente ser una mujer como ahora deseo ser un varón?
Quizás no; es más, probablemente no.
Pero regreso a mi pregunta inicial ¿por que varón?
No estaría mejor en mi sexo femenino sin preocuparme de hormonarme y de ahorrar para operarme, ni tampoco de hacer entender a mis padres que no soy un bicho raro, sino que soy uno más; un varón que nació en un cuerpo de mujer. No tendria que haber dejado mi hogar para buscarme yo solito la vida a la aventura, pudiendo haberme salido el tiro por la culata y haber fracasado en el intento, dado que hacía equilibrios sobre un hilo, posiblemente demasiado fino como para cimbrearme lo mas mínimo.
¿Que era lo que me impulsaba en esa situación tan precaria a no beber alcohol, ni a drogarme, ni tampoco a suicidarme?
Estoy seguro que fue ese deseo de ser varón, el que me impulsó a seguir hacia adelante.
Pero... ¿Tan fuerte es que no me dejó caer aún estando ante un precipicio tan inmenso?
Si, debió de serlo, porque realmente otros que no tenían metas, si no es que han caído en estos dos años, es porque están a punto de caer. Recuerdo a Raulito, a Ross, a Hasan, a... unos muertos en el cementerio y otros muertos en vida.
Hasan, tú, ese chico que conocí en Mayorales, con tanta ilusión por que ibas a ser padre, hoy por hoy te veo tan mal, que realmente se me parte el corazón cada vez que te veo. Te dije mil veces que las drogas no eran el camino y hoy tú mismo me lo dices “Noé, sólo me pinché dos veces; sólo dos”. Esas lágrimas en tus ojos me clavan espinas en mi corazoncito tan hondas que... Dios me veo meses atrás a tu lado en el albergue o durmiendo juntos en la calle aquellas noches de frío y de lluvia, intentando que los dos saliéramos de ese estado de algún modo. Y hoy me veo a mí, más o menos estabilizado y tu tan, tan... sin palabras. Sólo de pensar que tienes mi edad y que podía haber acabado como tú, me dan escalofríos de verdad.
Raulito, trans masculino, también eras mayor que yo, quizás mucho mayor, pero deseabas lo mismo que yo; ser un varón. Pero tus mil situaciones y tu vida no te dejaron llegar a tu meta. La mala fortuna o lo que quiera que fuese, quiso que la Pedriza fuera el último lugar que vieras. Podría haber sido yo, por trasnfobia.
Sabes igual que yo que no es fácil aceptar la diversidad y menos en los Albergues, donde no resulta fácil entender por qué un trans debe dormir con personas de su mismo sexo biológico, o con personas de su sexo de destino. Sé que sabes igual que yo que realmente no nos aceptaban bien en el pabellón de chicas, pero que en el de los chicos tampoco nos hubieran dejado estar.
A ti, Ross, también trans masculino. Tú tampoco pudiste con todo y unas pastillas de más hicieron el resto para que llegaras a tu tranquilidad. Sólo de pensar que no hubiera conocido esta estabilidad y la felicidad de verme operado si hubiera actuado como tú, me da pánico.
Recordando esto pienso que he intentando responder a mi pregunta. Alucino por la fuerza que mi deseo de ser varón ha implantado en mí.
Recuerdo también, con cierta amargura quizás, a mi pueblo de Jaén y a mi sierra de Cazorla, a mi bicicleta (imposible de coger aquí en Madrid), a mi perra que hoy por hoy, dos años después, cada vez que me ve se vuelve loca por que su amo ha vuelto a casa.
¿Cómo fui capaz de renunciar a todo éso? ¿Cómo dí por perdida mi estabilidad, para buscar un futuro mejor sin saber lo que me depararía?.
Sólo deseaba cumplir mi objetivo de ser varón, aunque para ello tuviera que arriesgar o perderlo todo; es más, hubiese dado la vida por tener lo que todos los hombres tienen. Incluso hoy por hoy, también la daría por tener y sentir lo que un hombre biológico tiene y siente al hacer el amor.
Pero ¿qué significa ese deseo?
Ser varón significa la adecuación de mi mente a mi cuerpo pero de formas más profunda. Yo diría que significa estabilidad emocional y por tanto personal y laboral. También de algún modo significa poder relacionarme con los demás tal cual soy.
Significa poder decir de corazón a alguien que le quiero por que he hallado mis sentimientos; o a la gran mayoría de ellos, a todos los que antes creí que no existían y que ahora sé que existen y que están ahí.
Puedo llorar al ver a un niño sufrir, puedo reír cuando por algo me siento feliz, puedo gozar de una tarde tumbado en el césped, sencillamente dejándome llevar y anulándome, dejando volar mis sentidos.
Puedo sentir odio hacia aquel que hace daño a una persona indefensa, puedo... en fin mil cosas que en muchas ocasiones son imposibles de describir con palabras.
También ser varón significa fortaleza en el sentido menos despectivo o estereotipado; es decir: significa haber podido superar todas las dificultades que la vida me ha planteado hasta el día de hoy y que me seguirá planteando en adelante.
Significa madurez, porque la dureza con que la vida me ha tratado me hizo madurar bastante pronto, entendiendo por madurez el tomar siempre la decisión que menos daño me haga a mí y a los demás.
Y por qué no, también significa calidad como persona; dado que las experiencias vividas me han hecho ver mil cosas que, de no desear ser un varón, jamás hubiese visto. Y orgullo de ser como soy, sin amilanarme ante nadie y sin esconder mi condición ante nadie, y haciendo ver a voz en grito que no soy ni mejor ni peor persona por ser transexual. Que cada persona tiene su calidad como persona y que yo tengo la mía. Y que no hay que parase en la condición de nadie, sino que hay que intentar saber qué hay dentro de cada uno, por que en mil y una ocasiones me he sorprendido al ver que mucha gente no es como me esperaba, en todos los sentidos que a estas palabras se les pueda dar.
Y lo mas importante; significa SER YO, SER QUIEN SIEMPRE FUI, sin tener en cuenta el "qué dirán" ni el "¿por qué a mí?", sino el "es algo que existe y a lo cual tengo que ponerle remedio".
Esta es sólo mi opinión. No deseo ofender a nadie, dado que es sólo una reflexión personal y poco mas.