La Princesa Embrujada
por Javier Aranda
Erase una vez en un lejano país un castillo rodeado de un hermoso pueblo en donde vivía un rey con su esposa y sus tres hijos. Como el rey era muy bueno con sus súbditos todos le querían mucho y se preocupaban por él y su familia. Una mañana los cañones del castillo anunciaron el nacimiento del cuarto hijo del rey y todos fueron corriendo para ver si era una niña que era lo que el rey y la reina deseaban tener.
Al ver a la bella niña todos se alegraron de que su rey hubiese conseguido su deseo y le felicitaron, entonces el rey organizó un baile en el castillo para celebrar el bautizo de su hija e invitó a todos los habitantes de su reino.
Todos reían, cantaban y bailaban cuando de pronto explotó la chimenea y apareció la malvada bruja. El rey había olvidado invitarla, entonces la malvada bruja se acercó a la niña y tocándola en elvientre lanzó un embrujo diciendo que se convertiría en un hombre, después se marchó volando en su escoba mágica.
Los reyes se asustaron mucho pero el hada madrina de la princesa que estaba presente colocó su mano sobre la cabeza de la niña y les dijo a todos los presentes que había roto el encantamiento.
Los años fueron pasando y nadie advirtió nada extraño, la princesa creció y se convirtió en una bella mujer, tan bella que la fama de su belleza se extendió por todo el mundo y los príncipes de lejanos países tanto de Oriente como de Occidente acudían en tropel para pedir su mano. Le regalaban a la princesa bellos vestidos de seda, joyas, perfumes, caballos, palacios, en fin todo lo que una muchacha podía desear pero ella siempre les despedía con un lo siento mucho pero vos no sois el príncipe que mi corazón espera.
Al cumplir dieciséis años la princesa se despertó en medio de la noche porque la picaba mucho la piel y al mirarse en el espejo vió que tenía el cuerpo y el rostro llenos de pelo. Llorando se metió en la cama y se quedó dormida porque aunque el espejo reflejaba la imagen de un hombre ella se sentía una mujer. A la mañana siguiente cuando se despertó se miró en el espejo y vió que era otra vez una mujer así que supuso que todo había sido una terrible pesadilla. Cada noche a las doce de la noche volvía a suceder lo mismo así que cerraba la puerta de su habitación con llave para que nadie descubriese su secreto.
Un año después el rey organizó un baile y convocó a los príncipes pretendientes de la princesa, ella le rogó que fuese por la tarde tuvo miedo de que alguien se enterase de lo que le sucedía cada noche.
Llegaron príncipes de todos los colores: negros, blancos, amarillos, verdes, rojos y la princesa bailó con todos aunque ninguno de ellos le gustaba para casarse. El tiempo pasó muy rápido y a las doce menos cuarto cuando la princesa se disponía a abandonar el baile apareció un príncipe azul.
Ella le miró a los ojos y se enamoró de él, bailaron y cuando el reloj del salón de baile dio las doce la princesa salió corriendo a su habitación, el príncipe fue tras ella pero la princesa al llegar a su habitación cerró con llave.
El príncipe enamorado se quedó en el pasillo y estuvo toda la noche recitándola poemas y canciones de amor. La princesa en el interior de la habitación lloraba en silencio, quería abrir la puerta pero sabía que si el príncipe descubría su secreto podía marcharse para siempre y ella no podía soportar la idea de perderle porque desde la primera vez que le había visto ya le amaba.
A la mañana siguiente salió de su habitación y el príncipe que había dormido en el suelo la pidió en matrimonio, entonces fueron a contárselo al rey y este dio su consentimiento para la boda.
Se casaron y la noche de bodas la princesa volvió a cerrar la habitación con llave, noche tras noche el príncipe dormía en el pasillo aunque estaban casados y un rumor empezó a correr por el castillo. Un día la princesa oyó a los guardias que decían que el embrujo de la malvada bruja se cernía sobre ella como el águila sobre su presa.
La princesa asustada esperó a que se hiciese de noche y en silencio abandonó el castillo. Caminó y caminó sin descanso durante días y noches hasta que las suelas de sus zapatos se desgastaron del todo, no tuvo más remedio que detenerse a descansar y sin darse cuenta se quedó dormida.
Al despertarse vió que una anciana la acariciaba la cabeza y la dio una manzana roja, como la princesa llevaba tanto tiempo sin comer se la comió entera, entonces de repente su cuerpo se lleno de pelos aunque era de día. Asustada salió corriendoya que se dio cuenta de que aquella anciana era la bruja malvada disfrazada.
Caminó y caminó el camino que parecía no tener fin hasta que llego a un palacio de cristal en medio de un bosque, en donde vivía su hada madrina. Como la princesa tenía forma de hombre el hada madrina no podía creer sus palabras pero súbitamente recordó todo y tranquilizándola la dejó dormir sobre el lecho de plumas bajo la catarata mientras encontraba el antídoto para romper el embrujo.
Algunas horas después el hada madrina despertó a la princesa y la contó que solamente un beso de amor verdadero de su príncipe azul podía devolverla su forma de mujer.
La princesa tuvo miedo de perder a su príncipe sino creía en sus palabras pero llena de valentía regreso a casa. Al llegar al castillo les contó a todos la historia que oyeron toda la historia sorprendidos, al terminar el príncipe se acercó a la princesa que tenía aspecto de hombre y besó sus labios con amor verdadero.
De repente la princesarecuperó su aspecto de mujer y una vez roto el embrujo el rey mandó matar a la bruja malvada, después decretó una semana de fiesta en su reino para celebrar que había recuperado a su bella hija.
El príncipe y la princesa vivieron felices durante largos años y su amor era tan fuerte que nada los separó nunca más. Y colorín, colorado este cuento se ha acabado.