"No maldigas la oscuridad, enciende una vela". Este viejo proverbio chino siempre me ha resultado útil y significativo. Quejarse de un Ayuntamiento después de legitimarle asistiendo a un acto suntuoso, es poco coherente. Si además ese acto se convierte en una exaltación de la alegría, justo un día después de que el nuestro colectivo recibiese un varapalo, al haber sido rechazada una mujer transexual en uno de los recién inaugurados Juzgados de Violencia de Género, con la excusa de que su documentación era masculina; celebrarlo de ese modo me parece innoble.
¿Denunció alguno de los asistentes este nuevo atentado a nuestra dignidad, esta nueva muestra de marginación?, ¿o estaban TODOS demasiado ocupados masticando las tostadas municipales?
Siento mucho que una Asociación que lleva la palabra "transexual" en su nombre, legitime con su asistencia a estas pantomimas a un consistorio que dá sistemáticamente la espalda al colectivo. ¿Habéis olvidado ya cómo Pilar Valluguera, regidora de Derechos Civiles de ese mismo Ayuntamiento que apoyáis con vuestra presencia en esos actos, tuvo la osadía de decir en una reunión del Consejo Municipal de Gays, Lesbianas y Hombres y Mujeres Transexuales, que la exclusión de personas transexuales de los Albergues Municipales no era una cuestión de ese Consejo? (Tema que la Fundación denunció formalmente al día siguiente, logrando el compromiso de no discriminación en esos Albergues, cosa que se pudo comprobar hace unos meses, cuando se aceptó sin problemas a una persona transexual).
Los políticos viven de los gestos, no de las realidades. Lo que les importa es poder vender a la opinión pública la imagen que les interesa (un acto en el que reúnen a centenares de representantes de colectivos GLB y algún T), sin preocuparse de que quien les sirvió bien haciendo bulto, luego escriba cualquier cosa en una página web.
Me resulta chocante leer frases como "Está claro que las personas transexuales al no reconocernos nuestro cambio en el DNI, no podemos participar en esta celebración del sistema.", dicha por una persona transexual que sí participó en esa celebración a pesar de saber perfectamente lo que había, y nuestro rechazo (de la FIG) a colaborar con éso.
Me parece hipócrita que alguien diga "Podemos brindar por el triunfo del sistema, pero con un cava de nuestra tierra y olvidar los otros problemas sociales que sufrimos los anti-sistema, porque no es el momento, el protocolo social del sistema no lo tenia previsto.", poco después de haber brindado en el Ayuntamiento para mayor gloria del sistema que ahora critica (éso se piensa antes).
Me entristece que personas a las que consideraba amigas, acudiesen a ese acto absurdo, y más aún cuando la noche anterior no estuviesen en otro al que las invité y que suponía mi primer contacto en 12 años con una actividad laboral no relacionada con la prostitución. Para mí era importante, pero para quien sólo habla de prostitución desde el punto de vista teórico, y casi siempre ha tenido un trabajo alejado de ello, es lógico que no tenga la menor importancia. No obstante, no puedo más que sentirme triste al constatar esa carencia solidaria.
¿No será que esta nota ha surgido ahora a causa del sentimiento de culpabilidad por haber acudido al Ayuntamiento, sabiendo de la tradicional negativa de la FIG, a colaborar con quien no nos apoya y no merece nuestra colaboración? (En realidad nadie acudió representando a la Fundación, somos una entidad coherente)
En momentos como éste me alegro más que nunca de no haber pertenecido jamás a una Asociación que se olvida con tanta facilidad de las personas a quien dice representar, y me reafirmo en mi compromiso decidido de no ceder ni un ápice ebn la defensa de los intereses del colectivo (pero de verdad, sin complicidades encubiertas, sin acudir a los actos oficiales para luego criticarlos).