Respuestas a un pretendiente en busca de sexo diferente
Olga C. Baselga, olga_c@figinternet.org, http://come.to/cambasani



Muchas mujeres -y hombres- me dirán que no merece la pena, que no son más que "salidos", que es el mismo tema de siempre... Sin embargo, yo creo que, para una mujer transexual, analizar y aclarar los conceptos erróneos en este terreno, el del sexo, es fundamental para que dejen de tomarnos por lo que no somos.

En otras webs, así como en un artículo también publicado en esta página (ponencia presentada en el Congreso de Sexología de la AEPS, 2000), he comentado las pretensiones de estos "buscadores de sexo alternativo", desde sus propias palabras, intentando siempre explicar qué había de erróneo, parcial o desinformado en la idea que tienen de nosotras, en lugar de simplemente mandarlos a paseo. En realidad, lo que pretendo es aprovechar literalmente esos mensajes de los potenciales clientes de la pornografía y prostitución trans (a modo de corpus), para así analizar la concepción que tienen de la transexualidad, describir las fantasías que han contribuido a llevarlos hasta nosotras, y de tal forma procurar encontrar algo constructivo y aleccionador en todo ello.

Lo que sigue son las cartas de uno de esos pretendientes, mis respuestas, y mis comentarios.


Primera carta recibida, con mi respuesta
:

[Observaciones: En los primeros párrafos, el pretendiente no sólo deja patente que sus intenciones son un sueño, sino que la mujer que él desea es resultado, en sí misma, de un sueño, una fantasía realizada por ella misma, y se sitúa a ese mismo nivel. Es un soñador que se dirige a un sueño, a su vez soñado por una soñadora que lo ha hecho realidad para él u otros como él. El único contacto con la realidad que, a partir de ahí, mencionará, se limitará estrictamente al la satisfacción del acto sexual, lo demás no importa, o no existe. Mi respuesta, obviamente, va encaminada a despertarle y a poner la realidad ante sus ojos.]


-------Mensaje original-------
From: "XXX"
To: olga_c@figinternet.org
Sent: Tuesday, June 08, 2004 6:09 PM
Subject: Sobre realidades y sueños de papel

Hola Olga, eres la primer trans que he conocido que creo no se dedica al sexo, lo cierto es que no he conocido a ninguna otra y es por eso que imaginandote me apetece hablarte con la casi certeza de que no terminaras de leer este correo, pero hoy se trata de hacer de lo imposible realidades voladoras, sonrie que yo tampoco cobro por esto ;-)

Me da igual si cobras o no, mientras no sea yo la que pague tu factura. Y si no me dedico al sexo es por puro milagro, porque es realmente difícil para mí encontrar trabajo de otra cosa.



Ya cumpliste con todas tus deseos escondidos??, pues yo estoy empezando a recorrer el camino que probablemente tu estes terminando, si ahora mi mente vuela con una mujer como tu, que fisicamente me pueda ofrecer lo que una mujer no puede, pero como tu sabes hay mas, no solo sexo, aunq es ese sexo en estado animal el que hace que salte, que te escriba pidiendote consejo.

No leo en toda tu carta qué consejo esperas de mí, salvo peticiones de sexo y más referencias a un físico sexual particular.

En cuanto a cumplir mis deseos... pues verás: me gustaría poder dedicarme a mi profesión, que es la de profesora de idiomas y traductora. De momento, me tengo que dedicar a tareas mucho peor pagadas y muy alejadas de mi preparación intelectual, y en mis ratos libres aspiro a que la labor que llevamos a cabo en la Fundación rinda al fin sus frutos para todas nosotras. Esta labor no incluye, como es lógico, satisfacer a hombres como tú, puesto que es por vuestra culpa que el colectivo está como está...

A lo mejor te referías a otros "deseos escondidos", pero como no has sido nada claro ni explícito en eso, no puedo contestarte.


Por q buscar una relaccion con una chica transexual si no es pagando es practicamente imposible, ¿no crees?, seguramente tu ni terminaras de leer esto, oq si otro tio calentorro, otro salido, otro idiota..

Salido, calentorro, idiota, sexo en estado animal... tú sabrás cómo te defines tú y tus instintos, o cómo dibujas tus fantasías. No seré yo la que me ponga a opinar o indagar sobre ello. Sencillamente, no es asunto mío.

Pero hay algo que me ha dejado perpleja y que sí me toca de cerca: "...una mujer como tu, que fisicamente me pueda ofrecer lo que una mujer no puede".

Toma buena nota de lo que sigue:

  1. SOY una mujer, y físicamente puedo ofrecer lo que me dé la gana. Mi novia también tiene cosas que ofrecer, y nos consideramos iguales en el plano físico.
  2. Esperas que una mujer, por ser trans, tenga un físico especial, o partes de su cuerpo que no tiene una mujer biológica. No es mi caso, te lo puedo asegurar. Lo único que no puedo hacer es tener hijos, pero eso también les pasa a otras muchísimas mujeres del mundo.


Te has acercado alguna vez a un hombre no gay con la intencion de que te vea como a una mujer, completamente femenina aun sabiendo que tienes mas que ofrecerle? no se si me entiendes, no hablo de una relaccion gay, solo de dos personas necesitandose como una camarera y un mensajero que se buscan en la puerta del metro, una mano buscando el rastro de tu mano, una mirada que nunca encuentra lo que busca en tu mirada, alguien que te aprende sin estereotipos de machito y trans si no solo calor de hombre y mujer.

No, no me he acercado nunca a ningún hombre, sólo se han acercado ellos a mí. Y me importa bien poco si los hombres en cuestión eran homo, hetero o bisexuales, porque no era asunto mío. Tampoco he mantenido con ellos una conversación en la que me comentaran su vida sexual.

En cuanto a que me trataran como una mujer... pues si no lo han hecho, peor para ellos, y evitaré volver a verlos. No hay nada más ofensivo para mí que ser tratada como "otra cosa" que una mujer. Dudo mucho que le escribieras una carta similar a esta a una mujer que no fuese trans, así que... vete cambiando de estrategia, muchacho.

Espero que te haya quedado claro: no tendré nunca una relación sexual con un hombre. Soy lesbiana, tengo pareja estable y tu carta me da algo de lástima, la verdad.

Un pequeño consejo: deberías ser más sutil con una mujer. Está claro que tus relaciones han sido muy a menudo con prostitutas, y te diriges a mí como si fuese una más y para lo mismo, pero gratis. La testosterona te nubla el cerebro, hijo mío.

Pero no te preocupes: como te digo al principio de este mail, tu caso es muy frecuente.


Nunca has enseñado a un hombre lo que necesito que me enseñen ahora, nunca has abierto la puerta a un extraño con la sola intencion de sonreir de amarle sin prejuicios, no no creas que te hablo asi porque eres una chica trans, no, te hablo asi como a la mujer que deseo o que podria desear..

No seas tan burdo y falaz, hombre de Dios. Si yo no fuese trans, este mail no lo habrías escrito, eso de entrada.

En cuanto a amar sin prejuicios... lee más arriba.


Aconsejame como si fueramos amigos, necesito conocer a una chica trans y tener una noche con ella, despues kiza nunca mas kiza sueñe con ello todas las noches, ¿Piensas que tratandose de una sola noche es mejor hacerlo con una profesional?.

Sí, definitivamente, sí: si sólo es para una noche, es mejor que sea con una profesional. Es la única manera de que ni ella ni tú os llaméis a engaño. Ni siquiera te identificas, quieres sexo anónimo y cuentas unas milongas que sólo una profesional puede fingir creerse, a cambio de su tarifa. En estas condiciones, si encuentras una chica que quiera hacérselo gratis contigo, patenta el descubrimiento de una nueva especie: la "trans-boba".

Y ahora... a buscar prostíbulos. Tranki, que las tarifas están por los suelos últimamente.

Chao

Olga

Segunda carta recibida del mismo pretendiente, con mi respuesta.

[Observaciones. En esta segunda carta, aunque dentro de una cordialidad relajada y cortés, el pretendiente manifiesta haberse sentido ofendido por mi primera respuesta. Si bien es cierto que algunos de mis comentarios, por su carácter personal, pueden haber herido puntualmente su sensibilidad, las ofensas casi siempre tienen que ver con la destrucción de su sueño. Además, las presuposiciones incluidas en su fantasía destruida, no sólo se han topado con una realidad que desconocía, sino que presentan una visión de las relaciones humanas absolutamente contradictoria, pues se plantea a sí mismo como libre-pensador y casi vanguardista en la manifestación de su deseo sexual, al tiempo que sostiene una actitud muy tradicional, estereotipada y heterosexista.]

Hola:

Olga, gracias por tu contestacion, habiendo leido algun post tuyo en el foro sabia de alguna forma que seria asi, incluso peor, Sonrie joder .. ;-)

No he dejado de sonreir durante toda mi respuesta, y sigo haciéndolo en estos momentos. :-) ¿Contento?


Hay dos cosas que me han chocado, dejadome fuera de esta carrera, q me han perdido, q no esperaba de vos..

1 que te gusten las mujeres..no te confundas no estoy juzgandote, ni siquiera opino sobre ello, no soy quien, solo intentaba comprenderlo y no he podido, a mi me gustan las mujeres, de hecho nunca he estado con un hombre y no me puedo imaginar cambiando mi sexo si no fuera para estar con hombres, para estar con mujeres dejo las cosas como estan... lo importante es que seas feliz y espero que lo seas aunq se te vea un poco bastante, muchisimo dolida con los hombres y la vida.

Cometes dos errores en esta observación tuya, posiblemente debidos a que, en Internet, te has dedicado a buscar sexo en lugar de informarte sobre la realidad del hecho transexual, ampliamente documentado y profusamente explicado. Te invito a que remedies esta carencia, pero a modo de introducción, te explicaré qué errores son y por qué son errores y no discrepancias de opinión:

La Identidad de Género (lo que SOMOS en cuanto al sexo psicológico, hombre o mujer) no reside en los genitales, y NO está relacionado con la orientación sexual (lo que preferimos en cuanto a compañero/a sentimental o prácticas sexuales). No está claro si esta última (la orientación) se encuentra en algún lugar del cerebro, pero SÍ que está claro, en cambio, que la Identidad de Género se encuentra en el núcleo central del hipotálamo, sexualmente dimórfico, (es decir, distinto en hombres y en mujeres). Puedes leerlo en la sección Documentos Médicos de esta web (
Las personas transexuales de hombre a mujer tienen valores neuronales femeninos).

Por el contrario, nada ha podido relacionar la orientación sexual y la Identidad de Género, algo lógicamente improbable de entrada, porque si así fuese, los gays serían (o tenderían a ser) mujeres, y las lesbianas, hombres. Como está claro que no es así, no hay motivos para pensar que la preferencia por uno u otro sexo (o práctica sexual) lleva emparejada la pertenencia al sexo contrario: un hombre no es "menos hombre" ni "más mujer" por ser gay, ni tampoco una mujer es más ni menos mujer por ser lesbiana. Para muestra, un botón: mi novia es una mujer muy bella y femenina (mucho más que la media de las mujeres), y sin embargo, ya ves, no está con ningún hombre, y eso que no le han faltado (ni le faltan) ofertas de lo más variadas.

No puedo estar dolida con el género masculino, porque sencillamente no he tenido más contactos con hombres que -por ejemplo- tú mismo, o cualquier otro hombre heterosexual. ¿Acaso a un hombre heterosexual que no haya tenido experiencias homosexuales puede suponérsele que está dolido con los hombres? Si no es así, ¿por qué a una mujer que sencillamente no siente ninguna atracción por ellos, y así lo manifiesta abiertamente, se le presupone algún tipo de androfobia? La respuesta a esta diferencia pueden ser varias, pero me atrevería a sugerir una muy concreta: androcentrismo y falocracia. No soy la primera en sugerir esta respuesta, hay una amplia literatura científica al respecto. Pero a lo mejor tus lecturas van por otro lado, no lo sé...


Nos juzgas mal por que nos gustan las chicas trans, el sueño de casi todas ellas es el de gustar a los hombres y cuando los hombres caen en esa dulce trampa de miel sales tu a decir que ellas son asi porque nosotros las deseamos, coño¡¡ que manera de retorcer la realidad.

¿Retorcer la realidad? No tanto, y también hay pruebas de que estamos en lo cierto suponiendo que algunas trans son así exclusivamente por las fantasías de sus pretendientes.

Primero, por "chicas trans que sueñan con gustar a los hombres" te puedes referir a algún tipo concreto de persona que, sin ser mujer psicológicamente, ha elegido una transformación física feminizante que le garantizaría un éxito con los hombres mucho mayor que si permaneciesen en su apariencia masculina original, lo cual sólo demuestra una androfilia exacerbada, muy propia de los gays. Centrar la propia vida en el éxito sexual que se pueda tener con el sexo deseado no es una vida, sino una fantasía, que además tiene un nombre clínico: parafilia. Eso también está documentado y te invito a que lo leas en la página de la FIG:
Parafilias. Perversiones sexuales. (sección Documentos Médicos). Es decir, que posiblemente esas chicas que tú denominas trans no sean verdaderamente mujeres transexuales, sino "trans-otra cosa", que podríamos denominar también como "gays con tetas", o sea, hombres homosexuales que destinan y limitan su existencia a obtener satisfacción sexual a partir de su aspecto físico.

Segundo, no es en absoluto descabellado sugerir un "síndrome de Estocolmo" en esas chicas que tú llamas trans. Por "síndrome de Estocolmo" me refiero a un estado mental resultante de la pérdida de valores personales propios, ocasionada por un "secuestro" psicológico de la persona que lo padece, en medio de un sistema que la bombardea con una mentalidad opresiva y alienante (como pasa a menudo con las personas secuestradas durante largo tiempo, que terminan adoptando la forma de pensar de sus captores; es un simple mecanismo de defensa de la psique humana). Te paso el enlace al hecho más estudiado en relación con este caso, el de Patty Hearst:
http://www.secuestroexpress.com.ar/estocolmo.htm. Pero no hace falta irse a ese extremo: cualquier mujer tradicional, que se creyó el cuento rosa de la felicidad a base de marido perfecto, hijos y casita preciosa, puede darse cuenta de repente que todo eso que le contaron sus padres, tías, abuelas y consejeras espirituales sobre la maravilla de ser madre y ama de casa sólo le garantizaba una vida de esclavitud, dependencia y frustración. Sin duda, tu madre o la mía pueden declararse felices de haber dedicado su vida a sus labores y familia, pero te puedo asegurar que otras muchísimas se han declarado estafadas por la fábula de la maternidad. También hay amplia literatura sobre ese tema, te invito a que la busques (Simone de Beauvoir es un buen principio).

Por último, una observación. Los hombres pueden caer en esa "trampa de miel" del erotismo trans o en muchas otras (mujeres dominantes enfundadas en cuero y tacones de aguja, mujeres de pechos grandes, obesas,... ¡miles!), porque quienes diseñan esa clase de imágenes conocen bien los "puntos flacos" de la mente sexual masculina, ya que los compradores casi exclusivos de ese material son hombres. Los que elaboran esa iconografía erótica y viven de ella son los que deciden cómo vender lo que es excitante para sus compradores, y se genera un mercado de muchos millones de dólares a su alrededor, sin tener en cuenta para nada cómo es el comprador o los sentimientos reales de las mujeres que posan para esas fotos o vídeos, porque lo único que interesa es que funcione la producción y sus beneficios. No hay nada malo en ello: es un negocio como cualquier otro, pero sería una auténtica estupidez pensar que la excitación reflejada en esas imágenes se corresponde con sentimientos reales, como también sería descabellado pensar que una mujer de la limpieza que canta y sonríe mientras barre o friega (yo misma, sin ir más lejos, a pesar de ser licenciada en Filología) es limpiadora por naturaleza y centra toda su felicidad en seguir haciendo lo que hace hasta el agotamiento.

Te sugiero, por tanto, que analices con algo más de profundidad los hechos, sentimientos e intenciones que mencionas cuando hablas de las personas humanas. Me parece que te quedas en lo meramente superficial y sacas conclusiones muy rápidas sin conocer a fondo las realidades en cuestión. No "retuerzo" nada, sino que sencillamente analizo a fondo las cosas tal y como las conozco, las he estudiado, y después de leer amplias bibliografías sobre ello. No podría ser la Vicepresidenta de una Fundación, entidad asistencial de tipo benéfico, si me lanzase a sacar conclusiones que no estén avaladas por una investigación seria y prolongada.


[Obsérvese, en lo que sigue, la evidente actitud falócrata del sujeto. Dejando a un lado la parte de ignorancia que se trasluce de sus palabras, expresa dos presuposiciones:

  1. que tiene derecho a opinar, o influir, o desear, si una mujer trans se quiere hacer una vaginoplastia o no, basándose exclusivamente en su propia preferencia sexual, sin cuestionarse siquiera lo que la propia interesada pueda preferir ni por qué;
  2. que la presencia o ausencia de unos genitales implica un uso determinado por motivos estrictamente sexuales, obviando así su relevancia en cuanto a la identidad de género de la persona trans, reduciendo su existencia a una práctica sexual "idónea".]

Lo de ofrecerme algo que una mujer no puede, parece que has querido convertirlo en buñuelos de viento, tu sabes por donde iban los tiros, crei que aun guardabas entre las piernas la sorpresa que "casi todas las chicas trans tienen" me parece bien que tu hayas optado por hacerlo desaparecer, aunque yo no comparta esa decision y mas cuando te gustan las mujeres, podrias haber sido la amante perfecta.. si fisicamente hablando

Es curioso, pero son sólo los hombres los que "discrepan" con la Cirugía de Reasignación de Género, porque ninguna mujer que conozca, hasta ahora, ha cuestionado nunca la necesidad de llevarla a cabo cuando el proceso lleva cierto tiempo en curso. Los hombres concretos que se sienten atraídos por esos iconos de la ambigüedad sexual, lógicamente, discrepan aún más con eso que tú llamas una "decisión". ¿Por qué es así, y por qué lo llamas "decisión"? Hay varias razones para ello.

Primero, porque cometes el error de considerar la transexualidad como algo voluntario. No es así, como tampoco los rubios, negros, o cuellicortos de ojos verdes son así porque quieran. Soy mujer porque nací así, aunque mi genotipo sexual sea XY y no XX, porque se produjo un error en la absorción de testosterona entre la 13ª semana de mi gestación y mi 3er año de vida. No pasa nada, a eso se le llama transexualidad y se vive como se puede, en contra de estúpidas presuposiciones pseudo-científicas y de la leyenda negra que los medios de comunicación han creado a nuestro alrededor por culpa de cuatro payasas pseudo-trans desequilibradas que nos han cerrado las puertas de la integración social y laboral durante tantos y tantos años, mientras se llenaban los bolsillos apareciendo como "freaks" en los programas de gran audiencia.

Segundo, es falso que casi todas las chicas trans conservemos el pene. Las mujeres transexuales, diagnosticadas como tales y que viven y pretenden llevar una vida de mujer corriente, se operan en un altísimo porcentaje. Vuelvo a señalarte que buena parte de esas chicas que tú describes como "trans", haciendo de ellas un retrato aboslutamente limitado a su aspecto "sex-bomb", seguramente no son mujeres transexuales sino hombres homosexuales con fantasías sexuales exacerbadas. La diferencia es sustancial, te lo aseguro.

Tercero, la mayoría de las mujeres y hombres con quienes me relaciono y/o trabajo no saben que soy transexual, y si lo saben no me tratan como otra cosa que una mujer, y no sólo comparten, sino que dan por supuesto que si no estuviese operada lo haría pronto. Es decir, no consideran que el hecho de operarse sea realmente una opción, sino una consecuencia lógica de mi proceso de reasignación (o sea, la rectificación del error involuntario que mis padres cometieron al ponerme un nombre masculino y darme una educación de niño). Casi todos los que se "estremecen" ante el hecho de haberme operado son hombres, porque en su mente está el falo como algo sagrado y maravilloso que no se debería tocar, cuestionar o modificar, salvo para darle más tamaño y valor, nunca menos. Suelen cambiar de opinión cuando lo piensan más en profundidad, es cierto, pero ésa es su reacción inmediata. Las mujeres, en cambio, siempre me han considerado una más entre ellas, antes o después de verme desnuda, y no han preguntado nada sobre cómo, por qué, cuándo, dónde...

Por último, eso de ser "las amantes perfectas" me da mucha risa, :-) y también te reirás si lo piensas un poco. Imagínate una mujer heterosexual que se acostase conmigo antes de operarme: le gustan los hombres, pero se encuentra que su amante tiene pechos, ni un pelo en el cuerpo, lleva el pelo largo, ha perdido musculatura por la hormonación, limitaciones de la erección por el mismo motivo, olor corporal fememino y piel suave, ha desarrollado tejido graso en michelines, celulitis... ¿Crees que todo eso resulta atractivo para una mujer hetero? Si lo crees, poco conoces a las mujeres que se sienten atraídas por los hombres. Si consideramos a una lesbiana, ¿crees que le iba a gustar el pene de esa mujer, pudiendo encontrar mujeres biológicas absolutamente a su gusto, con vagina natural? Si crees que sí, aún conoces menos la mente sexual de las lesbianas (cosa lógica, por otro lado).

Sólo los hombres y mujeres bisexuales podrían sentir alguna atracción por un cuerpo ambíguo como el que tú deseas, pero claro... ¿cuántos de ellos/as iba a desear una relación sentimental estable conmigo? Y suponiendo que yo estuviese buscando relaciones esporádicas, ¿crees que me resultaría agradable acostarme con personas que sólo están conmigo por un pedazo de carne? Si lo crees así, presupones una naturaleza humana extremadamente pobre y superficial a la hora de buscar pareja.


Sobre mi aficcion a los prostibulos..y aunque por un lado me apetece que sigas pensando asi de equivocada y precisamente por que tengo la eleccion de hacerlo y quiero contartelo, tengo que confesarte que nunca he estado con una profesional, y no porque guarde esos perjuicios de moral de baratillo que tu manejas, si no por q incluso una relacion comercial como esa tiene que tener un color especial, si no..mejor no entrar por determinadas puertas.

Pues dejémoslo en que yo me equivoco tanto sobre tu afición a los prostíbulos como tú sobre mis "prejuicios de moral de baratillo". Creo haber demostrado en todo lo que llevo escrito que el que tiene una visión muy tradicional de las personas y sus sentimientos eres tú, y no yo, que documento y argumento mis conclusiones.


Estaras acostumbrada a contestaciones mas fuertes, mas duras, pero sabes que yo no he venido a eso, habia venido a conocerte, (no te confundas queria un consejo sincero y sin resentimientos, sabia que acostarme contigo(si me gustaras) es mas deficil q ver a Botin en una estacion de Metro.)

En cuanto a eso, completamente de acuerdo en todo. :-)


Ahora suena una cancion en la radio, me gustaria que la estubieras escuchando para pedirte que la hicieramos un espacio antes de que vuelvas a levantar todas la tempestades de las q eres capaz contra mi, por que soy un hombre y claro.....

Si hubiese querido levantar una tempestad contra ti, lo habría hecho y se habría oído el viento hasta en Miami. Y lo que te he dicho no es porque seas hombre, sino porque te equivocabas en demasiadas cosas. En eso sí eres muy "hombre": te sientes agredido en cuanto se cuestionan tus presuposiciones, en lugar de reconocer tu error, aprender lo que ignoras y seguir adelante con humildad. Claro, soy una mujer y yo no debería hacerte eso.


[Observación: En la despedida de su carta, aparece otro rasgo característico de nuestros pretendientes: la presuposición del anonimato. Es la actitud del cliente de prostíbulo (por mucho que no lo haya pisado en su vida), la del visitante de cuarto oscuro, donde los nombres y los rostros sólo son importantes cuando influyen en la satisfacción sexual. Es el hombre arquetípico cuya vida real nunca se revela, y que presupone que su "Belle de jour" tiene el mismo interés en mantener su verdadera vida al margen de su trabajo. Curiosa contradicción: por un lado, el sujeto prefiere que la relación sexual sea de tipo personal y no profesional, pero por otro mantiene todos los parámetros del anonimato despersonalizador de una relación de prostíbulo.]

Un beso Olga, que imagino que no es tu verdadero nombre, y del cual no me he quejado como si fuera una niña mimada, es tu nombre en este sitio de aire y eso deberia bastar.

Primero, no te he preguntado tu verdadero nombre, sólo que te identificaras (un apodo sería suficiente), o me dieras algún dato sobre tu edad, lugar de residencia... algo. No insistiré en indagar sobre tu identidad, no me interesa, pero es fácil comprender que si yo estoy identificada y soy completamente localizable, me parezca normal que mi interlocutor se ponga al mismo nivel.

Segundo, te equivocas de nuevo: Olga es mi nombre en todas partes (trabajo, compañeros de trabajo, amigos, vecinos, alumnos, familia...). Puedes mirar en la guía de telefónica y verás que en Barcelona capital sólo existe una línea a nombre de Olga Cambasani, que además es el teléfono de la Fundación para la Identidad de Género (busca en la Web y lo comprobarás). Aparte, tengo una sentencia judicial que me concedió el nombre de Olga y el reconocimiento de sexo legal como mujer en octubre 2003, y sólo estoy esperando la confirmación del Registro Civil Central para terminar los trámites de cambio de documentación. Me parece haberte dejado claro que yo no estoy en el juego del "cuarto oscuro virtual" donde todo es tan limitado como anónimo. Soy mujer, ciudadana y trabajadora, aparte de pertenecer a una institución que tiene contacto regular con personas y entidades públicas, así como multitud de autoridades políticas. No, no soy una imagen anónima.

Por cierto, si quieres saber mi historia personal, la tienes en la Web de la FIG: en la página principal, justo a la izquierda del reloj, tienes un corto titulado "La Transexualidad", donde verás imágenes comentadas por mí misma, con todo mi proceso de transformación física. Es muy cortito, no te aburrirá.


[Obsérvese finalmente que el pretendiente frustrado, corto ya de argumentos, no puede dejar de expresar su sentimiento de ofensa ante la respuesta recibida. Y lo hace por el procedimiento más habitual: presupone que, puesto que se siente ofendido él, debe ser porque la pretendida también lo está, aunque sea obvio que no. Está ofendido consigo mismo, por verse ante la obviedad de sus errores e ignorancia, pero como es incapaz de reconocerlo e indagar dónde se equivocó, mantiene el discurso en el terreno de sus propios sentimientos, defendiendo su último bastión de dignidad -por cierto- masculina.]

No creo que te sirva de nada pero a algunass damas le han gustado cartas mas directas y sexuales que esta, no imagines que por ser una trans tienes el derecho exclusivo de hablar de sexo con claridad.

Cualquiera puede hablar de sexo con claridad. ¿He dicho algo yo en contra de ello? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿El hecho de opinar y argumentar lo que me parece sobre tus ideas supone un rechazo? ¿Me molestaría en contestar tan ampliamente si fuese así? Deberías reflexionar algo más antes de sacar conclusiones.


Aprovecho para recordarte algo tan natural como la vida, si alguna vez has deseado a alguien y te has acostado con el sin cobrar, eso es lo normal, igual que lo normal es que el que desea sexo contigo te lo pida sin que te sientas ofendida seas hombre, mujer o trans, baja, alta o gordo .

No me han ofendido tus pretensiones sexuales, sino las presuposiciones que iban incluidas en ellas. Lee bien y a lo mejor lo entiendes. O mejor aún: imprime todos los mails que has escrito y los que te he respondido y dáselos a leer a una amiga tuya, mujer biológica, como una hermana tuya, una prima, una compañera de estudios o trabajo... y verás qué te dice.


Ahora recuerdo las ultimas paginas de las memorias de Garcia Marquez y me apetece terminar con la misma idea...

Si no recibo una contestacion tuya en dos dias no te volvere a escribir, no regresare mas a tu mundo, me quedare para siempre en esta Europa Imaginaria, inventandote con un vestido verde de novia sin dueño y tu cabello de golondrina incierta.

Preciosa cita, sí señor. Ya ves que he contestado. Lo demás es cosa tuya.

Un beso,

Olga

Posdata: Todo esto no es más que mi opinión personal. Si quieres dirigirte a otra mujer transexual y comentarle cualquier cosa, puedes hacerlo con toda libertad. Se llama Andrea y su mail es andrea@figinternet.org. A lo mejor con ella tienes más "suerte" que conmigo.


Tercer y último mail recibido de este pretendiente:

Hola Olga, gracias por tu contestacion, y especialmente por el tacto que has tenido conmigo.

Tienes razon me acerque a ti con la intencion de mirarte debajo de la falda (Cosa que aun me sigue agradando, mas ahora que he visto que tienes bien amueblada la cabeza)pork a mi me ponen mas ciertas cabezas que ciertos cuerpos.

Siento haber entrado como un elefante en una cristaleria...

Gracias por el ofrecimiento, seguro que Andrea es una chica estupenda, pero yo ya he tenido "suerte" contigo, solo tenia fondo para una apuesta y el juego es asi, no lo voy a intentar de nuevo, hay cosas que tienen que ser de un color y si no...

He visto el corto de vuestra pagina, sin sonido, el ordenador de la oficina es mudo, me ha gustado mucho, en las ultimas imagenes se te ve feliz, me alegro.

A sus pies señora presidenta.


Como puede verse en la última carta, queda lugar para la esperanza. A pesar de todo, el pretendiente ha sido capaz de una autocrítica y la expresa con una sencillez no exenta de cierta ternura. Por mi experiencia, y como él mismo sugiere en algún punto de la carta, esta capacidad de escuchar y razonar no es frecuente, y muchas mujeres (transexuales o no) presenciamos a menudo réplicas mucho más agresivas y/o groseras si osamos responder un "no, gracias" ante una proposición sexual.

Todo sea para poder llevar una vida de mujeres reales en un entorno real. Esperemos que sea pronto, porque esta situación de réplica permanente resulta, en ocasiones, agotadora.



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