CONCEPTOS INTRODUCTORIOS
El propósito de las normas de Atención. El propósito principal de las normas de atención (SOC) es articular este consenso profesional de la organización internacional (Comité Harry Benjamin de la Asociación Internacional de Disforia de Género) acerca del manejo psiquiátrico, psicológico, médico y quirúrgico de los desordenes de la Identidad de Género. Los profesionales pueden utilizar este documento para entender los parámetros dentro de los que pueden ofrecer asistencia a las personas con este tipo de problemas. Las personas con desordenes de la identidad de género, sus familias, las instituciones sociales pueden usar el SOC como un medio para entender el pensamiento actual de los profesionales. Los lectores podrían ser también conscientes de las limitaciones en el conocimiento de esta área y de la esperanza de que algunas de estas incertidumbres clínicas puedan resolverse en el futuro a través de la investigación científica.
La meta del tratamiento. La meta general de la psicoterapia, de las terapias endocrina o quirúrgica específicas para las personas con desordenes de la identidad de género es lograr un sentimiento de comodidad duradero con la identidad de género personal con objeto de maximizar el bienestar psicológico y el sentimiento de autosatisfacción.
Los criterios de atención son pautas clínicas. Estos criterios se proponen proporcionar direcciones flexibles para el tratamiento de los desordenes de identidad de género. Cuando se establecen criterios de selección significan que son criterios mínimos. Estos pueden ser establecidos por profesionales individuales o los programas organizados. El punto de partida clínico de estas pautas puede ser la situación psicológica, social o anatómica única de un paciente, la evolución de un método de manejo de una situación habitual para un profesional experimentado, o un protocolo de investigación. Estos puntos de partida deben reconocerse como tales, ser explicados al paciente y estar documentados desde un punto de vista de protección legal de forma que los resultados a corto y a largo plazo puedan repercutir de forma positiva en la evolución de este campo.
El umbral clínico. Un umbral clínico se pasa cuando los temas, las incertidumbres, y las preguntas acerca de la identidad de género persisten en el desarrollo, llegando a ser tan intensas como para parecer el aspecto más importante de la vida de la persona, o prevenir el establecimiento de una identidad de género relativamente no conflictiva. Los conflictos que refieren las personas de modo informal son variados: problemas de identidad de género, disforia de género, problema de género, conflicto de género, distrés de género o transexualidad. Se conoce que tales conflictos se manifiestan desde los años de edad preescolar y tienen muchas formas alternas. Estas formas se manifiestan por distintos grados de insatisfacción personal con la anatomía sexual, con las características corporales de género, con los roles de género, la identidad de género y las percepciones de los otros. Cuando los individuos insatisfechos cumplen los criterios especificados de una de las dos clasificaciones internacionales oficiales -Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) o el Manual Estadístico y Diagnóstico de Enfermedades Mentales (DSM-IV)- se puede decir que sufren un desorden de la identidad de género (GID). Algunas personas con GID traspasaban otro umbral -poseían un deseo persistente de transformar quirúrgicamente sus cuerpos.
Existen dos poblaciones primarias con GID: varones biológicos y mujeres biológicas. Los clínicos necesitan considerar de forma separada los dilemas biológicos, sociales, psicológicos y económicos de cada uno de los sexos. Por ejemplo, cuando se hace la primera demanda de asistencia profesional, la mujer biológica típica parece tener consolidada en mayor grado su identidad de género masculina que lo que lo hace el varón biológico en su demanda de una identidad de género femenina cómoda. Esto con frecuencia permite proceder más rápidamente en la secuencia de terapia en las personas identificadas como varones.