| CLASIFICACIÓN DE LAS DIFERENTES PARAFILIAS  | EXHIBICIONISMO Desviación sexual donde el alardear de sí mismo se convierte en el fin en sí y en la fuente de gratificación sensual (2). La carácterística típica de los exhibicionistas es que muestran sus genitales para que, en reciprocidad, les sean enseñados los de la persona atacada. Se distingue porque, en vez de preparar al fin sexual normal, lo reprime. Se obtiene excitación al mostrar los genitales en lugares públicos a personas que, por lo general son desconocidas (4). Es importante para el exhibicionista conservar la sorpresa y la forzosidad de la observación de sus genitales (3). La excitación ocurre al anticiparse mentalmente la situación, y el orgasmo es producido por la masturbación (5). |
Carácterísticas personales y sociales del sujeto Generalmente esta conducta comienza en la adolescencia, con prevalencia entre los 20 y 30 años de edad; en la mayoría de los casos, esta conducta es de carácter compulsivo. La personalidad del exhibicionista es de ser un sujeto tímido, retraído y dependiente, con dificultad en habilidades sociales y heterosexuales. Esta conducta puede darse en hombres mayores, solitarios, sin pareja o abandonados por éstas, generalmente debido a problemas de impotencia. Se da casi exclusivamente en hombres (4). El exhibicionista masculino es tímido, taciturno, sumiso, carece de agresividad normal y posee sentimientos de incapacidad o inseguridad. Por lo general son inmaduros, y probablemente criados en familias con actitudes puritanas y reglas rígidas sobre el sexo, con madre poderosa y absorbente. En su mayoría el exhibicionista está casado, pero sus relaciónes sexuales son defectuosas, creando dudas y temores de su masculinidad, juzgándose débil sexual (5). Es común que un exhibicionista, aunque sea sorprendido por la justicia, reincida una y otra vez en su conducta (3). Etiología Psicodinámica El exhibicionismo es de los tipos de perversiones, en los que la cualidad de los impulsos instintivos conservan su forma pregenital y su gratificación sexual depende del placer de la descarga, en este caso, la contemplación después de la exhibición. Es perversión cuando el poder que se opone al deseo de contemplar y ser contemplado, en este caso el pudor, ha sido derrotado (2). En el exhibicionismo, el sujeto busca lograr tres pruebas: la reacción de los demás como prueba oral de la existencia de su pene, la liberación de su ansiedad por medio del desplazamiento y una reacción en espejo por la cual espera ver mujeres con pene, para eliminar la ansiedad de castración. Generalmente, se produce por el conjunto de cinco factores: 1. Predominio de las pulsiones infantiles en la forma de seducción, 2. Lucha contra la castración por la evitación del coito y la imposición de los genitales, 3. Intención de combatir la castración en el momento que la mujer muestre su pene, 4. Defensa contra los impulsos homosexuales y 5. Autocontemplación narcisista en la identificación con el observador (3).
Etiología Conductual El inicio puede asociarse a una experiencia de excitación sexual posterior a una exposición casual, posiblemente en juegos infantiles o ante médicos o enfermeras. La adquisición de la conducta es por influencia del impulso sexual que al mantenerse en el tiempo, pierde el carácter sexual y toma matiz compulsivo (4). La conducta exhibicionista comienza con sentimientos de insignificancia, sin embargo, cuando empieza tardíamente refleja trastornos emocionales (5).
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