Estándares de Tratamiento para Trastornos de Identidad de Género. Versión sexta., Walter Meyer III, Walter O. Bockting, Peggy Cohen- URL del autor
.: Fecha de publicación 09-Jul-2004 :: Lecturas: 1440 :: Valoración :: Imprimir página actual :: Imprimir todo:.

I. Conceptos básicos.

Propósito de los Estándares de Tratamiento. El propósito principal de los Estándares de Tratamiento (ET) es el de articular el consenso internacional de las organizaciones profesionales sobre el manejo psiquiátrico, psicológico, médico y quirúrgico de los trastornos de identidad de género. Los profesionales sanitarios pueden usar este documento para entender los parámetros dentro de los cuales pueden ofrecer asistencia a aquellas personas que padecen estos problemas. Las personas con trastornos de identidad de género, sus familias y las instituciones sociales, pueden usar estos Estándares de Tratamiento como forma de entender lo que piensan actualmente los profesionales. Todos los lectores deberán ser conscientes de las limitaciones de conocimientos que existen en esta área, con la esperanza de que algunas de las incertidumbres clínicas podrán resolverse en el futuro, mediante la investigación científica.

Objetivo global del tratamiento. El objetivo general de la terapia psicológica, endocrina y quirúrgica, para personas con trastornos de identidad de género, es el de conseguir la congruencia con su propia identidad de género, en orden a aumentar su bienestar psicológico y su autorrealización.

Los Estándares de Tratamiento son directrices clínicas. Los ET tienen la finalidad de proporcionar unas directrices flexibles para el tratamiento de personas con trastornos de identidad de género. Cuando se enumeran los requisitos de elegibilidad estos se refieren a requisitos mínimos. Tanto los profesionales independientes como las Unidades organizadas pueden modificarlos. Las excepciones clínicas a estas líneas de actuación pueden darse tanto por la singular anatomía de el/la paciente, por su situación social o psicológica, por la existencia de un método desarrollado por un profesional, experimentado en manejar una situación similar, o bien que se esté llevando un protocolo de investigación. Estas excepciones deberán reconocerse tal cual, explicárselas a el/la paciente, estar, en cualquier caso, bien documentadas con objeto de tener la adecuada protección legal y, de esta forma, que los resultados a corto o medio plazo puedan ser recopilados, para ayuda de los que se desenvuelven en este campo.

El umbral clínico. Se traspasa el umbral clínico subyacente cuando las inquietudes, las incertidumbres y los interrogantes sobre la identidad del propio género persisten durante el desarrollo de una persona, volviéndose tan intensas que parecen ser el aspecto más importante de la vida de esa persona o impiden el desarrollo de una identidad de género relativamente sin conflictos. Los conflictos de esa persona son entonces reconocidos bien como un problema de identidad de género, como una disforia de género, un problema de género, una inquietud por su género, una angustia de género o como transexualismo. Todos estos conflictos se sabe que ocurren desde la edad preescolar hasta la vejez, y tienen diversas formas alternativas. Estas variadas formas reflejan grados variados de insatisfacción personal con la identidad sexual, con la anatomía característica de cada género, con el rol de género, con la identidad de género y las percepciones de los demás sobre esa persona. Cuando estas insatisfacciones personales reúnen los criterios especificados en una de las dos clasificaciones oficiales, la Clasificación Internacional de Enfermedades (CID-10) o la 4ª edición del Manual Estadístico y de Diagnóstico de los Desórdenes Mentales (DSM-IV), a estas personas se les diagnostica como personas que sufren un trastorno de identidad de género (TIG) Algunas personas con TIG sobrepasan cualquier límite, estando permanentemente dominados por el deseo de transformar quirúrgicamente sus cuerpos..

Principalmente, hay dos colectivos con TIG: Varones biológicos y hembras biológicas. El sexo de un paciente siempre es un factor fundamental para el manejo de los TIG. Los médicos deben tener en cuenta de manera separada por cada sexo las diferencias biológicas, sociales, psicológicas e incluso económicas de cada uno de ellos. En todo caso, todos los/las pacientes deberán seguir los ET.



Païgina anterior Página: 2/14 Siguiente página

.: Volver al documento Médicos :: Volver al índice de documentos :.