LAS PERSONAS TRANSEXUALES DE HOMBRE A MUJER TIENEN VALORES NEURONALES DEL SEXO FEMENINO EN LA SUBDIVISION CENTRAL DE LA ESTRIA TERMINALIS (BSTc) Este estudio siguió a una misma línea de investigación sobre gran parte del mismo material cerebral y, por tanto era sólo el segundo de este tipo que se hacía sobre cerebros humanos. El equipo de investigación se concentró en una parte del cerebro que se entendía como sexualmente dimórfica: la subdivisión central de la Stria Terminalis (BSTc). La principal población neuronal de la BSTc se compone de neuronas que expresan somatostatina (SOM) *. El equipo trató de determinar el número de neuronas SOM en la BSTc (sólo se tuvo en consideración aquéllos con nucleolos visibles), en relación con el sexo, la orientación sexual, la identidad de género y el estado hormonal anterior o actual. Se estudiaron 42 cerebros humanos en total: ocho (8) personas con disforia de género, seis (6) de las cuales eran mujeres transexuales (HaM) y habían realizado su transición, incluyendo tratamiento hormonal y cirugía, una (1) persona HaM que no se había sometido a ningún tratamiento en absoluto, pero que siempre se había identificado claramente como mujer, y un (1) hombre transexual (MaH). El grupo de control de 34 personas incluía: nueve (9) hombres homosexuales, nueve (9) hombres heterosexuales, diez (10) mujeres presuntamente heterosexuales, tres (3) mujeres con trastornos hormonales, tres (3) hombres con trastornos hormonales. Las conclusiones indicaban que, independientemente de la orientación sexual: - Los hombres tenían casi el doble de neuronas SOM que las mujeres (P < 0,006).
- El número de neuronas SOM en la BSTc de las mujeres transexuales (HaM) era similar al de las demás mujeres (P = 0,83).
Por el contrario, se pudo determinar que: - El número de neuronas de un hombre transexual (MaH) estaba dentro de los valores masculinos.
- El tratamiento hormonal o las variaciones en los niveles de hormonas sexuales en la edad adulta no parecían tener ningún impacto sobre los valores neuronales de la BSTc.
También se midieron los respectivos volúmenes de la BSTc: - Todos los hombres, independientemente de su orientación sexual, tenían volúmenes similares.
- Las mujeres, incluidas las transexuales (HaM), tenían volúmenes similares.
- El hombre transexual (MaH) estaba en los mismos valores que los demás hombres.
- Los volúmenes de todos los hombres, frente a todas las mujeres, incluidas las transexuales (HaM) eran estadísticamente muy significativos (P < 0,01).
No se encontró ninguna diferencia estadística por edad, tiempo postmortem, tiempo de fijación, tiempo de almacenamiento o causa de la muerte, ni tampoco entre reconocimiento temprano o tardío de la disforia de género / transexualidad. También se comprobaron los efectos de las variaciones en los niveles de estrógenos, testosterona, tratamientos con antiandrógenos y orquidectomía, y no parecían tener efecto alguno sobre la BSTc. El hecho de haber determinado diferencias sexuales en las neuronas SOM de la BSTc y la permutación sexual de estas diferencias en los cerebros de personas con disforia de género, confirma claramente la tesis de que en estas personas, la diferenciación sexual del cerebro puede ir en sentido opuesto a la de los genitales. Esto indica una base neurobiológica, establecida durante el desarrollo temprano, de la disforia de género. (*) La somatostatina es una hormona polipéptida, producida en el cerebro (y también el páncreas), que parece inhibir la secreción de otras hormonas. Dicho de otro modo… Se hizo un estudio sobre varios cerebros. Éste era el segundo sobre esos mismos cerebros. El objetivo era ver si existía relación entre la BSTc y la identidad de género de la persona, su orientación sexual, etcétera. El grupo constaba de varios hombres y mujeres homosexuales y heterosexuales, junto con algunas personas con disforia de género, la mayoría de las cuales habían sido reasignadas. La cantidad de neuronas en la BSTc era el doble en los hombres que en las mujeres. Las mujeres transexuales (HaM) tenían una BSTc que se podía identificar como de sexo femenino, y la BSTc del hombre transexual (MaH) como masculina. La mujer trans que se identificaba como mujer, pero que no había seguido ningún tratamiento hormonal, también tenía una BSTc claramente de sexo femenino. La identidad de género parecía ser lo único importante con lo que podía relacionarse el tamaño de la BSTc. Los niveles de estrógenos y testosterona no tenían, aparentemente, impacto alguno sobre el tamaño de la BSTc. La conclusión es que el tamaño de la BSTc actúa como un excelente indicador de la identidad de género de la persona, que el tamaño se determina durante su desarrollo temprano, y que sus genitales no guardan ninguna relación con el tamaño de la BSTc. |