En cuanto se refiere a la transexualidad, la mayoría de los especialistas considera inútil la psicoterapia o el intento de ajustar la mente al cuerpo, pues está demostrado que es casi imposible convertir con éxito un(a) paciente transexual a su sexo biológico mediante la psicoterapia (1). La mayoría de los científicos conductistas modernos, al margen de sus ideas sobre la etiología de este trastorno, está de acuerdo en que es mejor ajustar el cuerpo a la mente, lo cual significa que, en pacientes debidamente seleccionados, se considera probado que la reasignación de género es la mejor manera de normalizar sus vidas (2-8). Por sí sola, ninguna especialidad, médica o paramédica, puede ofrecer al paciente transexual un tratamiento que cumpla con las exigencias de la medicina contemporánea sin las aportaciones de otras disciplinas. Por consiguiente, los pacientes con disforia del género severa deben ser tratados por un equipo multidisciplinar. Tal equipo se compone de un núcleo de médicos que ven al paciente más frecuentemente: el psiquiatra, el endocrinólogo, el cirujano plástico, el urólogo y el ginecólogo, y un grupo más periférico que ven a los pacientes más incidentalmente: el otorrinolaringólogo, el dermatólogo, el logopeda, el abogado, el enfermero y el asistente social. Los resultados de un trabajo de equipo son mejores que cuando cada especialista trata al paciente en cuestión por separado.
Durante el proceso de reasignación de género -también llamado destransexualización- el paciente transexual es atendido por los diversos especialistas del equipo de género, normalmente en el orden prescrito. Es probable que el psiquiatra sea el primer miembro del equipo en ver al paciente. Corresponde al psiquiatra (eventualmente, en combinación con un psicólogo) clarificar el diagnóstico y guiar al paciente durante el tratamiento. Cuando el paciente transexual ha pasado la primera fase de diagnóstico, se le remite al endocrinólogo para la terapia hormonal. El internista-endocrinólogo es el único miembro del equipo con quien el paciente quedará en contacto para el resto de su vida. En nuestro equipo de género, el paciente transexual será sometido primero a una castración química (reversible) antes de recibir las hormonas del sexo opuesto, que producen cambios -éstos sí- irreversibles. La administración de estas hormonas puede conllevar efectos secundarios, sobre todo teniendo en cuenta que se administran de por vida.
La terapia quirúrgica sólo se contempla después de dos años de terapia hormonal, durante la cual el paciente tiene que superar el test de la vida real: el paciente tiene que vivir en el papel del sexo opuesto en su propia vida personal y profesional (2,5,9).
1. Meyer-Bahlburg H.F.L. Hormones and psychosexual differentation: implications for the management of intersexuality, homosexuality and transsexuality. Clinics in Endocrinology and Metabolism 1982; 11: 681-701.
2. Rubens R., De Cuypere G., Gerlo J., Matton G., Monstrey S., Vervaet M., Jannes C., Vermeulen A. Transseksualiteit : probleemschets en benadering. Tijdschrift voor Geneeskunde 1989; 45 : 313-325.
3. The Standards of Care for Gender Identity Disorders, Fifth Version. Harry Benjamin International Gender Dysphoria Association. Symposium Publishing Dusseldorf 1998
4. Gooren, L.J.G. Sexual dimorphism and transsexuality: clinical observations. Prog. Brain Res. 1984; 61: 399-406.
5. Gooren, L.J.G. The endocrinology of transsexualism: a review and commentary. Psychoneuroendocrinology 1990; 15: 3-14.
6. Hage JJ, De Graaf FH. Addressing the ideal requirements by free flap phalloplasty: some reflections on refinements of technique. Microsurgery 1993; 14: 592-598.
7. Cohen-Kettenis P., Kuiper B. Transseksualiteit en psychotherapie. Tijdschrift voor Psychotherapie 1984; 3: 153
8. Kuiper BMA, Cohen-Kettenis P. Sex reassignment surgery: a study of 141 Dutch transsexuals. Arch of Sexual Behavior 1988; 17: 439-457
9. De Cuypere G., Transseksualiteit: Psychiatrische aspecten in het kader van geslachtsaanpassende behandeling. Proefschrift tot het verkrijgen van de graad van Doctor in de Biomedische Wetenschappen, Universiteit Gent, 1995