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GID Reform Advocates

Artículos / Organizaciones
Fecha: 12 Sep 2004 - 09:09 PM

La Fundación para la Identidad de Género, como parte de su proyección internacional, participa activamente en un proyecto que intenta eliminar la concepción de la Transexualidad como trastorno mental, y su eliminación definitiva de las diversas clasificaciones y listas de enfermedades.

GIDReform.orgEl grupo internacional GID Reform Advocates es un conjunto de organizaciones y particulares que dirigen sus esfuerzos hacia un objetivo claro; lograr que la Asociación Americana de Psiquiatría elimine los Trastornos de Identidad de Género (TIG), Gender Identity Disorders (GID) en inglés, de la próxima edición del DSM, la quinta, que se publicará en el año 2007, y cuya discusión tiene lugar actualmente.



Desde que en 1973 se incluyó como patología los Trastornos de identidad de Género en el DSM-II (Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales), coincidiendo casualmente con la exclusión de la homosexualidad de dicha lista, la psiquiatría ha considerado a las personas transexuales como enfermos mentales.

Afortunadamente el número de médicos que piensan que esta patología se puede "curar" volviendo a hacer ciudadanos "normales" es cada día menor, pero sorprende que en pleno siglo XXI aún se sigan permitiendo este tipo de prácticas, que socavan los más elementales principios médicos, y los propios derechos humanos de las personas transexuales. Lo más curioso del caso es que, a pesar de que se considere una patología, el propio DSM no indica ningún tratamiento para eliminarla, sino que especifica que la solución son los tratamientos hormonales y la cirugía, lo que legitimiza la verdadera Identidad de Género de los afectados.

No existe ningún motivo de peso para seguir actuando clínicamente sobre la base de considerar la Disforia de Género como psicopatología. La investigación actualmente en curso, así como la evolución histórica del abordaje psiquiátrico y psicológico en materia de Trastornos de la Identidad de Género, demuestran que no es coherente ni eficaz mantener la Disforia de Género en un catálogo de trastornos mentales. La Sanidad española, dado su retraso en el abordaje regular de la Disforia de Género, tiene ahora la oportunidad histórica de colocarse a la cabeza de esta corriente, adoptando un enfoque vanguardista, además de infinitamente menos costoso para el erario público de lo que supondría el abordaje tradicional.

En la evolución histórica de las psicopatologías, es especialmente destacable la eliminación de la Homosexualidad del DSM-II en 1973, justificada en los siguientes términos :

  • El aspecto crucial es la consecuencia, no la etiología de una condición
  • Un número significativo de sujetos:
    • están satisfechos con su orientación sexual
    • no muestran una psicopatología significativa
    • son funcionales social y ocupacionalmente
  • La condición no cumple el criterio de malestar e incapacidad
  • La condición no cumple el criterio de desventajas inherentes

Por consiguiente, no existe justificación alguna para no aplicar estos mismos criterios a las personas con Disforia de Género, de forma que no resulta coherente que esta condición siga considerándose un trastorno mental.

Es preciso que se comprenda que el género de cualquier persona es inmutable y reside en su cerebro, no en sus genitales; por ello la transexualidad o intersexualidad no son más que la situación resultante de un desarrollo físico divergente, en ciertas características, con el verdadero género de la persona. Esa divergencia puede ser notoria desde el nacimiento, como en la intersexualidad, o no aparecer hasta una edad más avanzada en la que se adquiere la conciencia de género. Sin embargo, en todos los casos, el verdadero género tiene ya su impronta en el cerebro de cada persona, y no reviste por tanto, en sí misma, ninguna característica de trastorno mental.

La elaboración de un Protocolo de Redefinición de Género a partir de la no-patologización de la Disforia de Género tiene una ventaja adicional, aparte de situarlo en vanguardia de los avances científicos: los psiquiatras, en lugar de realizar largos y costosos —además de ineficaces— tratamientos y diagnósticos psiquiátricos, se limitarían a detectar patologías incompatibles con la Redefinición de Género. Es sin duda infinitamente más efectivo —además de coherente con la investigación científica más reciente— descartar patologías fácilmente detectables que definir “candidatos idóneos” para un tratamiento de Reasignación de Género. Una vez determinada la salud mental del paciente, su Identidad de Género y cualquier tratamiento posterior se llevaría a cabo bajo su sola y exclusiva competencia y responsabilidad.

La lista de miembros de GIDReform.org crece día a día y reúne a profesionales y activistas de todo el mundo, que aportan su esfuerzo para conseguir el reconocimiento nacional e internacional de estas tesis, con el fin de evitar que la preponderancia de los prejuicios ideológicos y morales por encima del rigor científico, al servicio del bienestar de la persona, sigan generando una ocultación interesada del problema del género, provocando aún hoy situaciones de desamparo fácilmente subsanables.

El próximo mes de Noviembre tendrá lugar en San Luis (Missouri) la conferencia Creating Change 2004, que reunirá a organizaciones y activistas de todo el mundo en los campos de la Identidad de Género y la Orientación Sexual. Dentro de las actividades, conferencias y seminarios que tendrán lugar a lo largo de 5 días, se producirá el primer encuentro de miembros de GIDReform.org, del que se espera que surjan avances interesantes.

La patologización de la transexualidad tiene los días contados




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