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Vaya por delante que esta Fundación felicita, por enésima vez, al colectivo de Gays y Lesbianas por la obtención de su ansiado derecho al matrimonio, aunque sabemos que todavía deberemos felicitarles más veces por el mismo motivo: cuando se lleve a cabo la reforma del Código Civil, otra vez cuando se apruebe la ley en el Parlamento, poco después, cuando su texto se publique en el BOE y por último cuando se produzca la primera ceremonia conyugal de dos personas homosexuales. No podemos sino alegrarnos por el buen rumbo que lleva el reconocimiento de los derechos y libertades del colectivo GLB, y ello a pesar de que estos avances, como ya viene siendo costumbre, suponen un aplazamiento sine die de las soluciones imperiosas que las personas transexuales necesitamos.
Dicho esto, y ante la llegada de un nuevo año y la consiguiente esperanza que el hecho conlleva, la Fundación para la Identidad de Género emite el siguiente comunicado, en referencia a las promesas de PSOE, IU-IC/V y ERC de atender las necesidades del colectivo de personas transexuales.
- Salvo la ausencia de voluntad política, disfrazada de buenas palabras, nada puede justificar que ni el Gobierno Central, ni tampoco gobierno autonómico alguno, hayan atendido las necesidades de este colectivo, pese a haber alardeado de ello desde sus programas electorales.
- Las reuniones mantenidas con distintos responsables del Gobierno Central y de la Generalitat de Catalunya, a pesar del gran volumen de documentación científica, técnica y jurídica que pusimos en sus manos a fin de proporcionarles argumentos de peso y soluciones viables, sólo han servido para escuchar dilatorias promesas y para comprobar, una vez más, sus patéticos esfuerzos para eludir sus responsabilidades, desatendiendo las necesidades vitales de un grupo de ciudadanos/as que se encuentran en el más absoluto de los olvidos.
- El extraño empeño de algunos por incluir al colectivo transexual entre Gays y Lesbianas, queriendo hacer extensivos sus recientes y numerosos logros a quienes no han visto atendidas ninguna de sus reivindicaciones, completamente ajenas a éstos, no es sino una perversa maniobra para dejarnos de lado, mientras cosechan unas victorias que aprovechan la actual voluntad política favorable. Probablemente, cuando se agote esa veta dadivosa, anuncien a bombo y platillo que finalmente a las personas transexuales nos ha llegado el momento. Sin embargo, para entonces se nos dirá, con toda seguridad, que "ya tenemos suficiente", como si algunos de esos recientes avances de Gays y Lesbianas afectasen lo más mínimo a cualquier persona transexual.
- La hipocresía de los políticos supuestamente progresistas es patente y manifiesta. Es chocante que allá donde estos partidos no tienen responsabilidades de gobierno alardeen de su falso apoyo a algunas de nuestras demandas, mediante interpelaciones y preguntas parlamentarias, mientras que, allí donde sí las tienen nos castiguen con un infame silencio administrativo.
- Las perspectivas inmediatas no son nada halagüeñas. Con vistas a futuras conversaciones, ya se está preparando el terreno para que éstas se lleven a cabo entre la Administración y sólo aquellos sectores afines a sus intereses que, casualmente, parecen emanar en exclusiva de las organizaciones dominadas por Gays y Lesbianas. Es como si, para discutir una reforma laboral, sólo se reuniesen el Gobierno y la Patronal, dejando de lado a las organizaciones obreras, porque sus argumentos resultan incómodos. No deja de ser sorprendente que ninguna de las cuatro entidades compuestas por mujeres transexuales que hay en Cataluña, la Comunidad Autónoma con mayor población transexual del estado español, haya sido invitada a las conversaciones que pretende llevar a cabo la Federación Española de Gays, Lesbianas y Bisexuales, atribuyéndose una representatividad que no tiene.
Esta Fundación no descansará mientras no sean reconocidos los derechos más fundamentales de las personas transexuales, que en este momento no disponen de atención sanitaria especializada, ni de una documentación adecuada, lo que redunda en una escandalosa exclusión laboral y social, con tasas de paro del 90%, que relegan a la prostitución forzada a un número de mujeres intolerablemente alto para un país desarrollado. Lógicamente, quienes no tienen cubiertas sus necesidades vitales más básicas difícilmente se preocuparán por su derecho al matrimonio. Entre los estudios y trabajos que hemos llevado a cabo este año para cuantificar la situación del colectivo transexual y sus necesidades para lograr la ansiada integración, aportando con ellos datos que hasta ahora no habían sido considerados con tal nivel de detalle, figuran: Naturalmente toda esta información ha desembocado en propuestas concretas, ya presentadas a las distintas Administraciones, entre las que destacan: Para más información, pueden consultarse los siguientes artículos: Para detalles de tipo legal, médico y social, puede consultarse nuestra Sección de Documentos.
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